top of page

Antoni Gaudí

  • Writer: carloslayaautor
    carloslayaautor
  • Oct 13, 2025
  • 2 min read

Fue un reconocido arquitecto español que nació a mediados del siglo 19, y es considerado el  máximo representante del modernismo catalán. Poseía un sentido innato de la geometría y el volumen, así como una gran capacidad imaginativa que le permitía proyectar mentalmente la mayoría de sus obras antes de llevarlas a los planos, por ello usualmente prefería recrearlas sobre maquetas tridimensionales, moldeando así todos los detalles a medida que los iba ideando, e incluso en ocasiones decidía improvisar mientras dirigía las construcciones. 



Sus inicios estuvieron influenciados por el arte neogótico, así como por ciertas tendencias orientales, sin embargo Gaudí desembocó en el modernismo aunque creando un estilo muy personal basado en la observación de la naturaleza. Concibió sus edificios de una forma integral, atendiendo tanto a las soluciones estructurales como las funcionales y decorativas, además logró integrar en la arquitectura una serie de trabajos artesanales que él mismo dominaba a la perfección, entre estos se mencionan la cerámica, los vitrales, el hierro forjado, y el mosaico entre otros. De sus obras más famosas mencionaremos el Parque y el Palacio Güell, la Casa Milà y el templo de la sagrada familia, obra que le ocupó toda su vida y que irónicamente no pudo culminar. Su arquitectura se caracterizó por la búsqueda de nuevas soluciones estructurales, culminando en un estilo orgánico, pero sin perder la experiencia aportada por estilos anteriores. Igualmente, toda su obra está marcada por las que fueron sus cuatro grandes pasiones: la arquitectura, la naturaleza, la religión y el amor a Cataluña. Gaudí murió al ser atropellado por un tranvía a los 74 años de edad y en la plenitud de su carrera. 


“El sentimiento no se equivoca nunca, porque es la vida; lo que se equivoca es la cabeza, que no es más que un instrumento de control” Antoni Gaudí

Una interesante anécdota de Gaudí cuenta que en una oportunidad cuando se encontraba solicitando financiamiento como era su costumbre, y esta vez para continuar su gran obra el templo de la Sagrada Familia, ocurrió que al darle las gracias a un benefactor este le respondió que no le agradeciera ya que en realidad el aporte no había supuesto un gran sacrificio, ante esta confesión el arquitecto quien además era un hombre muy religioso replicó que entonces debería aumentar el monto hasta sacrificarse, así el acto le sería más agradable a Dios, porque la caridad que no conlleva sacrificio no es verdadera y tal vez no sea más que vanidad. Aquel caballero quedó impresionado  ante aquellas palabras y como buen cristiano, reflexionó y entregó un donativo mucho mayor, mencionándole a Gaudí  que ahora era él quien le daba las gracias por la lección.



Comments


bottom of page